Título: Tendencias artísticas en España, 1950-2000. Homenaje a la Galería La Casa del Siglo XV.
Organización y producción: Fundación Arte, Cultura y Patrimonio, y Fundación Torreón de Lozoya.
Mecenas principal: Fundación «la Caixa».
Comisariado: Ana Doldán de Cáceres.
Lugar: Torreón de Lozoya. Salas del Palacio y Salas de las Caballerizas. Plaza de San Martín, nº 5. 40001 Segovia.
Fechas: del 18 de mayo al 28 de julio de 2024.
Horario: De martes a viernes, de 10:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 19:00 horas. Sábados, de 10:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 20:00 horas. Domingos y festivos: de 10:00 a 14:00 horas.
Entrada: Entrada libre. Aforo limitado.
Contenido: Más de un centenar de obras cuya cronología abarca la segunda mitad del siglo XX en España, correspondientes a destacados grupos y personalidades, entre ellos: Antoni Tàpies, Fernando Zóbel, Pablo Palazuelo, Eusebio Sempere, Juan Barjola, José María Sicilia, Miguel Ángel Campano, Xavier Grau, Gerardo Rueda, Gustavo Torner, Mitsuo Miura, Elena Asins, Eva Lootz, Joan Brossa, Isidoro Valcárcel Medina, Eduardo Chillida, Rafael Pérez Mínguez, Guillermo Pérez Villalta, Carlos Alcolea, Equipo Crónica, Carlos Franco, Martín Chirino, José Manuel Broto, Juan Uslé, Chema Cobo, Rafael Canogar, José Guerrero, Manuel Millares, Antonio Saura, Equipo 57, Antonio Saura, Manuel Viola, Eduardo Arroyo, Miquel Barceló, Darío Villalba, Jorge Oteiza, Juana Francés, Juan Genovés, Esteban Vicente, Lucio Muñoz… La muestra incluye también obras de artistas locales que reflejaron en sus obras el influjo de las principales tendencias de ese momento: Sofía y Antonio Madrigal, Mesa Esteban Drake, Mon Montoya, Eloísa Sanz, Carlos de Paz, José María García Moro, Sel Jiménez, Alberto Reguera, Fuencisla Francés, Ignacio Yraola, Luis Moro, Rafael Baixeras o Juan Pita. Las obras proceden de numerosas colecciones de todo el país: fundaciones Juan March, «la Caixa», Torreón de Lozoya, ICO, Azcona, Telefónica…, colecciones MER, “Espíritu-Materia”, De Riva Harvey, Abadía Retuerta, Mariano Yera, Marita Segovia, Rafael Pérez Hernando, Studiolo Candela Á. Soldevilla, Freijo, “Olor visual”, Colección BBVA, La Casa del Siglo XV, Hernández Pijuan, Javier Giráldez Ceballos-Escalera, Pedro Ponce de León…, Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente, Galería Leandro Navarro, etc.
Otros Mecenas: Octaviano Palomo, El Ejidillo, Taylor Investing, Ambientair, Iberext, Tama, Casvi, AESE.
Otros colaboradores: El Adelantado de Segovia, Inteart, Ie University, Abadía Retuerta, Centro Nacional del Vidrio, La Portada de Mediodía, CEPYME, Empresa Familiar Castilla y León, CECALE, fes.

 

CyL TV: Vídeo

La complicidad de la Fundación Arte, Cultura y Patrimonio, y de la Fundación Torreón de Lozoya -con la Fundación “la Caixa”, como colaboración más destacada-, ha hecho posible que este sábado 18 de mayo, Día Internacional de los Museos, se abra al público en el Torreón de Lozoya la exposición “Tendencias artísticas en España, 1950-2000. Homenaje a la Galería La Casa del Siglo XV”, un ambicioso proyecto que ha reunido más de un centenar de obras, procedentes de un buen número de colecciones de todo el país, a través de las cuales se propone un recorrido artístico por las más significativas tendencias de la segunda mitad del siglo pasado -las relacionadas con la abstracción, en su vertiente informalista, geométrica y lírica, y las tendencias neofigurativas-, contemplando igualmente su eco en la plástica segoviana. Todo ello se ha concebido desde la óptica que aporta la encomiable actividad de la desaparecida galería La Casa del Siglo XV y la presencia en ella de movimientos y artistas de este amplio periodo. De este modo, la muestra brinda la oportunidad de reencontrarnos con la historia del arte español más reciente y contextualizar en qué momentos socio-políticos surgen estas derivas artísticas tan distintas y tan relacionadas entre sí, bases sobre las que se ha construido el arte de nuestro tiempo.

Con el comisariado de Ana Doldán de Cáceres -directora artística del Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente y profesora del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Valladolid-, la muestra se estructura en once capítulos que se distribuyen por las salas temporales “del Palacio” y de “las Caballerizas”.

El informalismo matérico y el Grupo “El Paso” reciben al visitante. En los años 50, la dictadura comienza a suavizarse, y el país inicia su despertar, lo que permite el desarrollo de un arte renovado que, además, será utilizado por el régimen en el extranjero, con el objetivo de transmitir una visión moderna y aperturista del país. En estos años, la obra de Tàpies, Chillida y Oteiza comienza a tener una importante proyección internacional. Serán, sobre todo, los dos primeros, los que introduzcan el Informalismo matérico en nuestro país.

En el desolador ambiente artístico de posguerra, un grupo de artistas y escritores se propusieron crear un nuevo estado del espíritu dentro del mundo artístico español haciéndose eco de lo que estaba ocurriendo en el ámbito internacional. Sus planteamientos quedaron reflejados en un manifiesto firmado en 1957 por Manuel Millares, Rafael Canogar, Luis Feito, Juana Francés, Pablo Serrano, Manuel Rivera, Antonio Suárez, Antonio Saura y los críticos Manuel Conde y José Ayllón; algo más tarde se unirían al grupo Martín Chirino y Manuel Viola. El manifiesto denunciaba la ausencia de centros expositivos, coleccionistas y críticos. Su afán de lucha y protesta queda patente en su nombre y su signo identificador: El Paso. El informalismo, de tendencia expresionista, fue el lenguaje asumido como fórmula para canalizar sentimientos, pensamientos, conceptos, y clamar por la libertad.

El denominado Grupo de Cuenca -protagonista del tercer ámbito de la exposición-, contó como núcleo original con los tres creadores involucrados en la creación del Museo de Arte Abstracto Español en aquella ciudad -Zóbel, Rueda y Torner-, cada uno de los cuales mantuvo su propia personalidad artística, aunque coincidieran en una inclinación hacia la abstracción lírica, lo que suponía un “rechazo” a la abstracción geométrica y al informalismo matérico del Grupo El Paso. El Grupo de Cuenca se convirtió, de esta manera, en el tercer afluente de la corriente abstracta del momento, atrayendo a otros creadores como José Guerrero, Hernández Mompó o Lucio Muñoz.

Un nuevo espacio llevará al visitante hacia otra alternativa del momento. La abstracción geométrica fue una tendencia artística abstracta que resultó de la ordenación de elementos geométricos, trazos horizontales, verticales y planos de color; visualmente, sus composiciones son regulares y muestran ciertos patrones y/o secuencias que dotan de movimiento a la obra final. Los inicios de la abstracción geométrica en nuestro país se sitúan en la década de los cincuenta. Una de las propuestas más interesantes, y referente para otras posteriores será la del escultor Jorge Oteiza; sin embargo, quienes introducen más decididamente esta corriente en España, desde una sólida base teórica, científica y empírica, serán los miembros del Equipo 57, configurados como grupo en septiembre de 1957, con un planteamiento completamente opuesto al de sus coetáneos El Paso.

Las propuestas del arte conceptual comienzan a surgir en la primera mitad de los años 70. La participación de España en la Documenta de Kassel de 1972 con alternativas artísticas no objetuales, marcan el inicio de estas nuevas tendencias; también los Encuentros de Pamplona del mismo año, que fomentaron un ambiente de reflexión sobre las alternativas al tradicional objeto de arte. Estos encuentros marcaron el paso hacia la postmodernidad, y supusieron el fin de la hegemonía del informalismo y la abstracción, adoptados como lenguaje artístico oficial. Los artistas pioneros del arte conceptual en España fueron, entre otros, Joan Brossa y Valcárcel Medina. Paralelamente, en estos años, Eva Lootz, Mitsuo Miura y Adolf Scholosser abandonan sus países de origen para instalarse en España en la década de los sesenta, enriqueciendo esta tendencia.

El ambiente en el que nace el arte pop en España es el de la apertura de un país que había iniciado en 1959 el Plan de Estabilización económica, que propició el auge industrial y el desarrollo del Turismo bajo el lema Spain is different, y el consecuente cambio de la sociedad que ello supuso. La población emigra del campo a la ciudad, y aparece una clase media consumista. El arte pop en España, además de aprovechar los objetos de consumo, aporta un tinte especial: usar sus obras como vehículo de expresión crítica contra el régimen dictatorial de Franco, que prohibía, entre otras, la libertad de expresión. El tipo de lenguaje que asumen sus creadores es la pintura figurativa, que choca con la propuesta informalista imperante hasta el momento. Destacados representantes de esta opción fueron Darío Villalba, Eduardo Arroyo, Alfredo Alcaín, Juan Genovés, Equipo Realidad y Equipo Crónica.

Cuando todavía el pop sigue dando importantes frutos, en la década de los setenta, se reúne en Madrid un nutrido número de artistas: Carlos Franco, Rafael y Luis Pérez-Mínguez, Carlos Alcolea, Guillermo Pérez Villalta, Manolo Quejido, Herminio Molero y Chema Cobo, conformando lo que la historiografía ha denominado Nueva Figuración Madrileña o los Esquizos de Madrid. Junto a ellos, y como referente, Luis Gordillo, además de una serie de galeristas y críticos que participaron en el desarrollo de este fenómeno. Aunque no se configuraron como grupo, sí tenían una misma manera de comprender el arte y una misma filosofía de vida: la imagen, la música, la lectura, el look y la psicodelia son los elementos que despiertan el espíritu creativo y la inventiva de estos artistas.

Los “campos de color” y la abstracción lírica nos llevan hacia la obra de José Guerrero y Esteban Vicente, los únicos artistas españoles que participaron en la historia del Expresionismo Abstracto Americano y que contribuyeron, en cierto modo, a su desarrollo. A pesar de sus diferencias estilísticas y personales, ambos tuvieron una preocupación común por el color. En los años setenta, cuando habían alcanzado su madurez artística, fueron extrayendo una voz propia, en su forma de tratar la pintura de campos de color.

Juan Barjola protagoniza el capítulo dedicado a la Neofiguración Española de tendencia expresionista. La figura, muy definida en sus contornos y representada con cierta violencia expresiva, se convertiría en su principal fuente iconográfica. Toda la producción de Barjola incide en los mismos temas, fruto todos ellos de sus propias angustias: crucifixiones, mujeres ante el espejo, desnudos, niños de suburbio, prostíbulos, perros, cráneos de toro y tauromaquias que, junto a las de Goya, son las mejores del arte español.

La década de 1980 a 1990 contempla un floreciente periodo de renovación de la pintura española. Con la Democracia surgen una serie de acciones que impulsan el progreso del arte contemporáneo en nuestro país. Entre ellas, la celebración de la primera edición de ARCO, en 1982, con el fin de fomentar el desarrollo del coleccionismo, y ser el mayor escaparate de las tendencias que dominaron el ambiente artístico de los años 80 en España, para su difusión internacional. Este último objetivo, compartido con la creación del Programa Español de Acción Cultural en el Exterior (PEACE) por parte de Ministerio de Cultura, que contó, para conseguirlo, con la concurrencia de los comisarios y críticos mejor considerados del momento. Miquel Barceló, José Manuel Broto, Miguel Ángel Campano, José María Sicilia, Juan Uslé, Ferrán García Sevilla y Xavier Grau son los exponentes más relevantes de este periodo.

Todo este rico panorama tuvo su “Eco en Segovia”. En 1978, coincidiendo con los «Quince años de La Casa del Siglo XV», la Galería organizó una exposición con el objetivo de conmemorar su aniversario. Convocaron a artistas segovianos, residentes en la ciudad o considerados como de Segovia, como muestra de gratitud hacia todos aquellos que nos ayudaron a conocer su obra en esta Casa. Y es que la Galería, además de acoger la obra de artistas consagrados, las distintas

tendencias artísticas del país, y ser una iniciativa fundamental para la introducción del arte contemporáneo en Segovia, fue firme en la decisión de apoyar e impulsar la obra de artistas de la ciudad. Se convirtió en una Escuela imprescindible en la que algunos creadores celebraron la primera individual, que marcaría el punto de partida de trayectorias, algunas de ellas, con una importante estela nacional e internacional. En el medio millar de exposiciones que organizó la Galería, se pudo ver la obra de una importante nómina de artistas, casi trescientos, de los que, aproximadamente cincuenta, tenían vinculación con Segovia.

La exposición podrá visitarse hasta el próximo 28 de julio.

 

Actividades paralelas a la exposición: AQUI

“Hemos querido aprovechar el hito que supone esta exposición artística para celebrar, en torno a ella, una serie de encuentros que concentren en Segovia a ponentes de primer nivel, con el objetivo reflexionar sobre la diversidad y la riqueza del arte contemporáneo español y el papel que las galerías y coleccionistas tienen en su difusión y conservación”. Ha destacado José Manuel de Riva, presidente de la Fundación Arte, Cultura y Patrimonio.

El sábado, 18 de mayo, con motivo del Día Internacional de los Museos, el Torreón de Lozoya desarrolló una intensa jornada que contó con tres importantes citas:

  • El Museo y la torre del Torreón de Lozoya se pudo visitar al precio especial de 2,00 €.
  • A las 10:00 horas, se abrió al público la exposición “Tendencias artísticas en España, 1950-2000. Homenaje a la galería La Casa del Siglo XV”, un ambicioso proyecto que ocupa las Salas del Palacio y Salas de las Caballerizas del edificio.
  • Mesa redonda en San Juan de los Caballeros

También este sábado 18 de mayo, a las 12:30 horas, tuvo lugar, en la Iglesia de San Juan de los Caballeros-Museo Zuloaga, la segunda mesa redonda, actividad paralela a esta exposición, con el título “Arquitectura y Museos, su futuro como espacios de arte”. En esta ocasión el encuentro contó con la participación de los prestigiosos arquitectos Alejandro Zaera-Polo y Pedro Ponce de León, David J. Goodman, decano de IE School of Architecture and Design, y estuvo moderada por Mercedes Tumbury, Física Teórica por la Universidad Complutense y doctora en Historia Moderna por la Universidad Autónoma de Madrid. La actividad cuenta con el apoyo del Museo Zuloaga de Segovia.