Descripción del proyecto
Sala: SALA 9
Nº de Orden: SALA 9-2
Nº de Registro: 119
Nº de Inventario: 119
Autor: Letizia Arbeteta Mira (1951)
Materia técnica de fabricación: Óleo sobre tabla
Dimesniones: 29,5 × 17 cm. / 39 x 26,5 cm. con marco.
Cronología: 1981
Titularidad: Fundación Caja Segovia
Procedencia: Colección de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Segovia. Nº INV. 20430.
Ubicación: Torreón de Lozoya. Expuesto en Sala 9
Estado de Conservación: Bueno.
Descripción: Desde la ventana geminada de lo que parece un castillo, se precipita al vacío una figura infantil, ante la mirada desesperada de una mujer asomada a uno de los arcos.
Biografía: Nació en 1951. Se licenció en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Posteriormente realizó el doctorado en Historia del Arte en la Universidad Complutense con una tesis sobre “El tesoro del delfín”, que fue publicada por el Museo del Prado en 2005. Fue Conservadora del Museo del Ejército. Posteriormente ha sido directora de la Fundación Lázaro Galdiano y conservadora del departamento de Oriente Hispánico en el Museo de América. Como investigadora ha publicado varios libros sobre joyería en colecciones históricas. Es autora de más de 50 artículos y capítulos de libro, que versan tanto sobre joyería como sobre otros aspectos de la cultura material de España y los virreinatos, así como del arte relacionado con la Navidad y la tradición belenista. Entre las exposiciones que ha comisariado destaca “Ya vienen los reyes. Belenes en Castilla y León”, organizada por la Junta de Castilla y León en 2001, o “El Arte de la Joyería en la Fundación Lázaro”, que fue celebrada en el Torreón de Lozoya en 2003.
Comentario: El asunto de la obra está referido a una popular leyenda segoviana. Don Pedro era hijo bastardo de Enrique II de Trastámara, razón por la nunca llegó a poseer el título de infante. Siendo muy niño, en el Alcázar de Segovia, parece ser que se soltó de los brazos de su ama de cría y se precipitó al vacío desde una ventana. Desesperara, la niñera se quitó la vida arrojándose al abismo. El niño está enterrado en la catedral de Segovia. El 18 de noviembre de 2019, con ocasión de la restauración de su sepulcro, se halló en su interior un cofre forrado de terciopelo que contenía los huellos del difunto. Posteriormente, un equipo dirigido por el catedrático de medicina legal y forense José Antonio Lorente, de la universidad de Granada, ha determinado que los huesos corresponden a un niño que no había alcanzado los dos años en el momento de su muerte.
En una conversación con la artista de esta obra, nos comentó que la había ganado en un concurso de pintura para jóvenes organizado por la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Segovia.
Adquirir una foto: https://www.fundacioncajasegovia.es/producto/muerte-del-infante-don-pedro-reproduccion-uso-personal-o-editorial/
