Descripción del proyecto

Coleccion

Sala: SALA 17

Nº de Orden: SALA 17-2 a y b

Nº de Registro: 929 y 928

Nº de Inventario: 473 y 472

Autor: Pedro Pérez de Castro (1823-1902)

Materia técnica de fabricación: Óleo sobre tabla.

Dimesniones: 42 x 28,5 cm. c/u

Cronología: Ca. 1860-1870

Titularidad: Fundación Caja Segovia

Procedencia: Colección de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Segovia. Nº Inv.: 36367/50191 y 36368/50192

Ubicación: Torreón de Lozoya. Expuesto en Sala 17

Estado de Conservación: Bueno. Soporte curvado

Descripción: Sobre una pared, atado de un clavo, cuelga un racimo de uvas verdes, con hojas y zarcillos, iluminado por una potente luz. Su pareja es idéntica, con un racimo de uvas tintas.

Biografía: Pintor, acuarelista y litógrafo, Pedro Pérez de Castro nació en Alcalá de Henares en 1823. Su padre, Evaristo Pérez de Castro, fue diputado doceañista en las Cortes de Cádiz y diplomático, razón por la que pasó su infancia y juventud en Inglaterra. Pérez de Castro también fue diplomático, lo que le permitió conocer de primera mano el acuarelismo inglés, aunque también pintó al óleo. Debido a su delicado estado de salud, pasó largas temporadas en balnearios españoles, así como en La Granja de San Ildefonso. Fue nombrado Caballero de la Orden de Carlos III. Tras la muerte de su padre, en 1849, obtuvo el título de Mayordomo de Semana de S. M. En 1858, comenzó sus actividades como litógrafo, ilustrando trabajos para numerosas editoriales. En 1860 y 1866 obtuvo la mención honorífica en la Exposición Nacional de Bellas Artes. Se jubiló a los sesenta años y, desde ese momento, se dedicó de lleno a la pintura. Sus obras se caracterizan por un romanticismo que encuentra su fuente de inspiración en artistas como David Roberts o Jenaro Pérez Villaamil. Su temática incluye una gran variedad de paisajes, lugares pintorescos y castillos. Sus obras están presentes en numerosas colecciones, como la de la Obra Social Abanca, la Fundación Caja Segovia, Patrimonio Nacional o el Museo de Bellas Artes de La Coruña, institución que, en 1992, organizó una exposición monográfica. Falleció en 1902.

Comentario: La iconografía de este tipo de bodegones tiene un origen casi legendario, que arranca de la anecdótica disputa entre los pintores griegos Zeuxis y Parrasio, quienes vivieron en el siglo V a. C., narrada por Plinio el Viejo en su “Historia Natural”. Ambos contendientes se retaron para determinar quién de los dos era el artista de mayor valía. El primero pintó unas uvas, cuyo aspecto era tan veraz y apetitoso que los pájaros se acercaban a picotearlas. Complacido con el efecto, Zeuxis pidió a Parrasio que descorriera la cortina que ocultaba su obra para valorarla, a lo que Parrasio contestó que la cortina era su pintura, quedando ganador, como el mismo Zeuxis reconoció: “Yo he engañado a los pájaros, pero Parrasio me ha engañado a mí”. Quizá vinculada a esta historia esté la impresionante producción del bodegonista hispano que más se especializó en la pintura de uvas durante el siglo XVII, Juan Fernández, conocido como “El Labrador”.

Adquirir una foto: https://www.fundacioncajasegovia.es/producto/racimo-de-uvas-tintas-y-racimo-de-uvas-verdes-reproduccion-uso-personal-o-editorial/